Sí, lo reconozco, desde que de pequeño le arrancaba las alas a los saltamontes y vino una langosta y me dio una paliza de cojones, le he cogido cierto miedo a los bichos. Sobre todo a los saltamontes&langostas.
Total, que anoche, tras una larga velada sin velas jugando al ordenador, me iba a retirar para dormir (Qué si no)y entre al cuarto de baño para lavarme los piños, cuando divisé un I.V.N.I (Insecto Volante No Identificado)arrastrandose por el espejo. Y juró por los peloteros que no excluí a nadie de su familia por no coger a tiempo papel para reventarle la boca y tirarlo al bater.
He de reconocer que, aparte de miedo, me inspiran cierta repugnancia que es mejor dejar a un lado, porque me acuerdo de esas finas pero largas patitas con pelitos. Puaj.
Se me escapó. Maldecí al perrito de cologar por sus papeles higiénicos, entre a otras muchas personas y demás entidades.
Pasé la noche acojonado porque en cualquier momento un leve zumbido podría atronar mis débiles oidos acostumbrados al rock duro a máxima potencia.
Tampoco leí. No. No leí. Porque eso incluía encender la luz. Encender la luz suponía que hubiera un foco luminoso para que el mosquito se sintiera atraido y, dentro de ese foco luminoso, estabamos mi libro y yo. No. No podia arriesgarme a pasar una noche en vela evocando zumbidos de mosquitos como portavianes, incluso si ya hubiera matado a ese mosquito, porque estaría convencido de que vendrían mas. Y más. Y yo sería el objetivo de tales sanguinarios (y nunca mejor dicho y arriesgaría el lucro de mi sangre.
Me preparé para lo peor. Me acoste. Y aunque sea verano, me tapé hasta el cuello.
Empecé a sudar, y a sudar, y a sudar.
Me deshidrate y eso fue mucho peor que si me picara un mosquito.
Conslusion : Que prefiero deshidratarme a que me pique un mosquito.
Este mosquito tiene un apreciable parecido para mí con el invasor de la otra noche.
P.D: "Deshidratar" esta dramatizado porque sudé igual que sudo siempre



